Una serie del Cuaderno público sobre cultura, propiedad, decisión y trabajo (2026).
Esta serie nació de medir la salud de la cultura por lo que exhibe o por lo que factura. Una exposición puede ser crítica con el mercado y funcionar dentro de él sin rozarlo. La crítica, como contenido, se incorpora con facilidad. Lo que no se absorbe del mismo modo es una organización distinta de la propiedad, la decisión y el trabajo. De ahí la pregunta que atraviesa los seis textos: qué formas de cultura resisten ser absorbidas por la lógica de la optimización, y dónde se decide eso.
El primer texto plantea el marco. Los siguientes lo ponen a prueba acercándose progresivamente a las condiciones concretas de decisión y trabajo: el mercado internacional del arte, la política cultural de una ciudad, el trabajo de cuidado que sostiene las organizaciones, la programación de una provincia y, al final, el trabajo contratado en unos museos concretos. Tres de ellos se ocupan de Málaga y su provincia, el territorio en el que vivo y trabajo, porque una pregunta general solo se contrasta de verdad con documentos concretos.
Los textos sobre Málaga se han construido exclusivamente con documentación pública localizada: acuerdos, comunicados, expedientes, adjudicaciones, catálogos y registros oficiales. No he presentado solicitudes de acceso a la información para escribirlos. Eso delimita lo que pueden afirmar, y la serie lo asume. Cuando algo no aparece, lo digo como resultado de una búsqueda, no como prueba de que no exista. En cada caso separo el dato verificado, la inferencia, el contraejemplo y la laguna documental.
En todos los niveles apareció una variante de la misma asimetría. Los importes, los contratos y las infraestructuras resultan visibles. Quién decide, quién permanece y en qué condiciones se trabaja se reconstruye con mucha más dificultad, o no se reconstruye. Una marca internacional obtiene diez años de previsibilidad, mientras una convocatoria de 2025 financia proyectos de empresas culturales dentro de un ejercicio. Una programación provincial se publica sin que la información localizada permita reconstruir las reglas que la reparten. Un servicio museístico se contrata con cifras precisas, y su estructura laboral no puede examinarse con los documentos recuperados.
La serie no convierte las lagunas documentales en pruebas de irregularidad. Lo que muestra es que una parte esencial de la política cultural no se puede examinar desde fuera con la información disponible. Esa limitación afecta a la rendición de cuentas, aunque no demuestre por sí misma ninguna mala práctica.
Las preguntas alcanzan también a quien las formula. Presido una fundación cultural, y en «La cultura en Málaga y el reparto de la duración» dejo escrito que sus actividades futuras deberán someterse a los mismos criterios. En «El trabajo que sostiene la cultura y no consta en ningún dato» reconozco la posición visible desde la que escribo. Una crítica al circuito que exima de antemano a quien la hace vuelve a ser contenido.
Cada texto puede leerse por separado. Leídos en orden, forman un descenso: del marco general al trabajo que lo sostiene.
- Contra la vida optimizada: qué formas de cultura resisten la incorporación — Plantea el criterio de la serie: la capacidad de una práctica cultural para no quedar absorbida no depende solo de lo que dice, también del circuito en que se produce y circula. Pregunta quién posee la infraestructura, quién decide qué circula y quién realiza el trabajo.
https://juanesteban.art/cultura-de-la-optimizacion/ - Más rápido que los tribunales — Parte de la subasta «Augmented Intelligence» de Christie’s, celebrada entre febrero y marzo de 2025 pese a una carta de protesta de artistas. La controversia no rebajó el resultado. El mercado dio carta de normalidad a esas obras antes de que el derecho decidiera sobre ellas.
https://juanesteban.art/mas-rapido-que-los-tribunales-subasta-arte-ia-christies/ - La cultura en Málaga y el reparto de la duración — Compara, sobre documentos municipales, el contrato con el Centre Pompidou hasta 2035 con la línea de ayudas de 2025 para empresas culturales, la compra de obra para el futuro MUCAC y el programa del Soho. No sostiene que un gasto se haya detraído de otro. Examina qué relaciones reciben continuidad y cuáles deben volver a empezar con cada convocatoria.
https://juanesteban.art/la-cultura-en-malaga-y-el-reparto-de-la-duracion/ - El trabajo que sostiene la cultura y no consta en ningún dato — Lleva al sector cultural el concepto de trabajo no promocionable, medido en entornos empresariales y financieros. No he localizado una medición equivalente en museos y fundaciones españoles, y esa ausencia es el centro del texto: la falta de datos no prueba la desigualdad, pero impide comprobarla.
https://juanesteban.art/trabajo-no-promocionable-cultura/ - Quién decide la cultura en los pueblos de Málaga — La Diputación mantiene una programación cultural documentada en distintos municipios. Con la información pública localizada, en cambio, no puede reconstruirse quién propone, selecciona, aprueba y financia cada actividad. El texto no afirma que se decida mal; pide que las reglas se publiquen.
https://juanesteban.art/quien-decide-politica-cultural-pueblos-malaga/ - Museos de Málaga: se puede seguir el contrato, no las condiciones del trabajo — Cierra la serie en su base: el trabajo. Se conocen el importe, la duración y las funciones del contrato de gestión de visitantes de tres museos municipales y del expediente aprobado para mediación y educación, pero no su estructura laboral. No afirma precariedad. Señala qué parte de la política cultural no puede examinarse desde fuera.
https://juanesteban.art/museos-malaga-politica-cultural-contrato-trabajo/
Correcciones y aportaciones
La serie queda abierta a las aportaciones de quienes trabajen en gestión cultural, contratación pública, derecho administrativo o en las propias instituciones analizadas. Si algún dato ha cambiado o puede completarse con documentación pública, lo incorporaré indicando la fecha de la corrección.
