Verificada a 10 de octubre de 2026. Esta guía ofrece pautas generales de primera respuesta y no sustituye la intervención de conservación-restauración, los servicios de emergencia ni las condiciones de una póliza. Si encuentras un error, escríbeme.
Una caída, una filtración, un golpe durante el transporte o el hollín de un incendio pueden empeorar si se actúa sin método. La primera respuesta no consiste en restaurar la obra, sino en proteger a las personas, detener el riesgo cuando sea seguro, evitar daños adicionales y conservar la información que necesitarán conservación, la propiedad y la aseguradora.
1. Protege primero a las personas
No entres en una zona con fuego, humo, agua próxima a instalaciones eléctricas, una estructura inestable, productos químicos, moho abundante o riesgo de caída. Sigue las indicaciones de los servicios de emergencia y no recuperes una obra hasta que el acceso sea seguro.
Si el incidente ocurre en una institución, activa su plan de emergencia y avisa a quien coordine la respuesta. La conservación del bien comienza después de controlar el peligro para las personas.
2. Detén la causa, no repares la obra
Si puedes hacerlo sin exponerte:
- corta o contiene la entrada de agua;
- separa la obra de una fuente de calor, vibración o goteo;
- impide el acceso a la zona;
- estabiliza el entorno inmediato;
- evita que otras piezas sufran el mismo daño.
No limpies, pegues, barnices, aplanes, retoques ni retires materiales adheridos. No uses secadores, calefactores, disolventes, productos domésticos ni cinta adhesiva. Una intervención aparentemente pequeña puede desplazar fragmentos, fijar suciedad, alterar superficies o dificultar el tratamiento posterior.
3. No muevas la obra salvo que continúe en peligro
Antes de tocarla, valora si permanecer donde está supone un riesgo mayor. Una pintura con capa pictórica levantada, un vidrio fracturado, una escultura inestable o una obra mojada pueden dañarse más durante un traslado improvisado.
Si es imprescindible moverla:
- despeja previamente el recorrido y el lugar de destino;
- utiliza apoyo suficiente y más de una persona cuando el peso o el tamaño lo exijan;
- sujeta el marco o la estructura estable, nunca una zona frágil;
- mantén juntos los elementos que pertenecen a la misma obra sin hacer que se rocen;
- registra desde dónde y hacia dónde se trasladó.
No manipules una pintura cuya superficie esté desprendiéndose. Manipula únicamente pinturas cuya capa pictórica y cuyo marco o bastidor sean estables.
4. Documenta antes de intervenir
La documentación debe comenzar en cuanto la zona sea segura. Sirve para planificar la estabilización, seguir la ubicación de cada elemento, acreditar diligencia y sostener una reclamación al seguro.
Registra:
- fecha y hora;
- lugar exacto;
- causa conocida o aparente;
- personas presentes;
- estado general de la zona;
- posición de la obra antes de moverla;
- daños visibles;
- fragmentos desprendidos;
- embalaje, soporte, marco, peana o vitrina;
- primeras medidas adoptadas;
- cada traslado posterior.
Haz fotografías generales y de detalle con una escala cuando sea posible. Para preparar imágenes técnicamente útiles, consulta cómo fotografiar tu obra para el dossier y el catálogo. No reorganices la escena antes de documentarla, salvo que exista un riesgo inmediato. Compara después las imágenes con el informe de estado anterior.
Distingue siempre entre lo que observas, lo que alguien ha comunicado y la causa que supones. No presentes una hipótesis como un hecho confirmado.
5. Conserva fragmentos y pruebas
Recoge los fragmentos únicamente cuando hacerlo sea seguro y no implique tocar una superficie inestable. No intentes encajarlos ni pegarlos.
- Usa recipientes o bolsas independientes y limpios cuando el material lo permita.
- Evita que los fragmentos se rocen.
- Etiqueta cada recipiente con la obra, la zona y el lugar donde se encontró.
- Fotografía el fragmento antes de guardarlo.
- Conserva embalajes, correas, tornillos, herrajes y cualquier elemento relacionado con el incidente.
No tires una caja mojada, una suspensión rota o un material de protección hasta que hayan sido documentados y la aseguradora, el transportista o conservación indiquen que ya no son necesarios.
6. Si hay agua
El agua puede producir cambios en minutos u horas, y los distintos estratos de una pintura pueden reaccionar a ritmos diferentes. El secado al aire sin control puede favorecer deformaciones, levantamientos y pérdidas, por lo que conviene contactar cuanto antes con conservación.
- No pongas una obra mojada al sol ni delante de un calefactor.
- No frotes, presiones ni seques la superficie con papel o tela.
- No apiles obras húmedas.
- No separes papeles, fotografías o materiales pegados entre sí.
- No cierres una obra mojada en plástico durante un periodo prolongado.
- No congeles ni apliques un tratamiento genérico sin identificar antes materiales y técnica.
Aparta la obra de nuevos goteos solo si puede moverse con seguridad. Ventila el espacio y controla la humedad ambiental cuando sea posible, sin dirigir corrientes fuertes sobre superficies frágiles. Pintura, obra gráfica, fotografía, textiles, madera y materiales contemporáneos requieren respuestas distintas.
7. Si hay fuego, humo u hollín
Después de un incendio, espera la autorización de los servicios de emergencia. El hollín y la ceniza pueden ser abrasivos o contener sustancias peligrosas.
- No cepilles, aspires ni laves la superficie sin indicación profesional.
- No enciendas ventiladores que puedan redistribuir partículas.
- No consumas alimentos ni bebidas en la zona afectada.
- Usa los equipos de protección indicados para el lugar.
- Embala o aísla las piezas solo conforme al plan de recuperación.
La limpieza depende del material y del tipo de residuo. Debe evaluarla una persona especializada en conservación-restauración.
8. A quién avisar
Hazlo cuanto antes y conserva las comunicaciones:
- servicios de emergencia, si persiste algún riesgo;
- responsable del espacio o de la exposición;
- propietario o prestador de la obra;
- profesional de conservación-restauración adecuado al material;
- aseguradora o correduría;
- transportista, empresa de montaje o embalaje, si intervinieron;
- autoridad competente, si el bien está protegido o el incidente puede constituir delito.
No autorices una restauración, eliminación o traslado definitivo antes de comprobar quién debe aprobarlo según la propiedad, el acuerdo de préstamo y la póliza.
9. Comunica el siniestro al seguro
Consulta la póliza y respeta sus plazos. Facilita información suficiente, pero no alteres ni elimines pruebas antes de recibir instrucciones.
Prepara:
- identificación de la obra;
- valor asegurado o reconocido;
- póliza y número de siniestro;
- informe de estado previo;
- fotografías anteriores y posteriores;
- cronología del incidente;
- acuerdo de préstamo o contrato de transporte;
- presupuesto o informe inicial de conservación;
- relación de personas y empresas intervinientes.
No confundas la documentación del daño con la admisión de responsabilidad. Describe hechos comprobables y deja la determinación de causas y responsabilidades para la investigación correspondiente.
Consulta también cómo asegurar una obra de arte y cómo enviar o transportar una obra.
10. Prepara un expediente único
Reúne en una sola carpeta:
- ficha técnica y número de inventario;
- informe de estado previo;
- acta o parte del incidente;
- fotografías y vídeos originales;
- comunicaciones;
- movimientos de la obra y sus fragmentos;
- informe de conservación;
- documentación del seguro;
- facturas y presupuestos;
- decisiones autorizadas;
- informe final y nuevas fotografías.
Conserva los archivos originales con su fecha y no sobrescribas las fotografías. La documentación debe acompañar todas las fases de la emergencia.
Antes de que ocurra
Una respuesta eficaz se prepara antes del accidente. Conviene combinar prevención, procedimientos de actuación, formación y coordinación.
Ten localizados:
- contactos de emergencia y conservación;
- pólizas y condiciones de comunicación;
- inventario y valores actualizados;
- informes de estado;
- materiales básicos de aislamiento y documentación;
- prioridades de salvamento;
- responsabilidades de cada persona;
- rutas y espacios de traslado temporal.
No hace falta administrar una gran colección para disponer de este mínimo. Una hoja con teléfonos, responsabilidades y ubicación de documentos puede evitar decisiones precipitadas.
Para saber más
- IPCE: Plan Nacional de Gestión del Riesgo y Emergencias en Patrimonio Cultural.
- IPCE: documentos de referencia del Plan Nacional.
- Canadian Conservation Institute: tratamiento de emergencia de pinturas dañadas por agua.
- Smithsonian Institution: documentación de emergencias.
- Cómo leer un informe de estado de una obra.
- Cómo fotografiar tu obra para el dossier y el catálogo.
- Cómo asegurar una obra de arte.
- Cómo enviar o transportar una obra.
- Más guías para la práctica artística.
