Ilustración en tonos papiro y grafito, de estética poligonal. Un gran recipiente de piedra sobre una peana en una sala; delante, tres cuencos unidos a él por pequeños canales, uno de ellos más superficial; una vara de medir apoyada en la peana.

Cuaderno público

AgoraEU: la propuesta que sucedería a Europa Creativa y el recorte que se negocia

Europa Creativa, el programa con el que la Unión Europea financia la cultura y el audiovisual desde 2014, podría dejar de existir como programa propio. En julio de 2025, la Comisión Europea propuso que, a partir de 2028, se integrara en un programa mayor llamado AgoraEU. Lo propuso con más dinero. Pero el presupuesto lo deciden los Estados, y la negociación acaba de tomar otra dirección.

Qué es AgoraEU

La propuesta de AgoraEU uniría dos programas actuales, Europa Creativa y el de ciudadanía, igualdad, derechos y valores, en tres ramas:

  • Europa Creativa–Cultura, para el sector cultural.
  • MEDIA+, para el audiovisual y los medios.
  • CERV+, para la ciudadanía, los derechos y los valores democráticos.

La Comisión Europea propone, dentro del presupuesto de la Unión para 2028-2034, asignarle 8.600 millones de euros: 1.800 para cultura, 3.200 para MEDIA+ y 3.600 para CERV+. Para la cultura supondría aproximadamente duplicar lo que recibe hoy.

La negociación

En mayo de 2026, el Consejo acordó una posición parcial sobre AgoraEU, sin cifras: la decisión sobre su presupuesto depende del acuerdo final sobre el marco financiero.

Las cifras llegaron en octubre. El 10 de octubre, la Presidencia irlandesa del Consejo presentó un nuevo marco de negociación. Según la Unión Europea de Radiodifusión, que lo denunció el 15 de octubre, esa propuesta de la Presidencia reduciría el presupuesto de AgoraEU de 8.600 a 6.000 millones de euros, alrededor de un 30 %. Es una propuesta de negociación, no una decisión del Consejo. No he podido consultar el documento de la Presidencia: la cifra procede de la reacción del sector.

Qué dice el sector

Culture Action Europe, la principal red de organizaciones culturales europeas, recibió bien la propuesta de la Comisión en 2025, sobre todo que la cultura tuviera una rama propia. Pero advirtió de que la cifra era solo el mínimo imprescindible para sostener y desarrollar el sector cultural europeo, y pidió a Parlamento y Consejo que la reforzaran. Si la propuesta de recorte prospera, la negociación partirá de una cifra por debajo de ese mínimo.

La cuarta vez, en otra escala

A mi juicio, lo que se negocia ahora repite a mayor escala lo que conté en «Europa Creativa 2027»: cada año, la Comisión propone, el Consejo recorta y el Parlamento intenta recuperar. La diferencia es que esta vez se decide el marco de siete años, no un presupuesto anual, y con él el lugar de la cultura en el proyecto europeo hasta 2034.

Hay un riesgo añadido en la fusión propuesta. Dentro de un programa común, la cultura compartiría bolsa con los medios y los valores democráticos, prioridades que en la Europa actual tienen más defensores políticos. La rama propia que celebró el sector solo protegería a la cultura si su cifra se fijara por separado y no pudiera trasvasarse.

Sobre la conversación abierta

Este texto separa los datos de mi interpretación y no es asesoramiento jurídico. Si trabajas en proyectos europeos o en política cultural y quieres precisar un dato o discutir esta lectura, este cuaderno sigue abierto: escríbeme.

Relación del autor con los casos

No existe una relación económica, profesional o de colección con las personas, empresas e instituciones citadas.

Fuentes


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