Ilustración en tonos papiro y grafito, de estética poligonal. Una sala de museo de piedra con pedestales y vitrinas atravesada por una red de surcos finos que conecta todas las piezas y converge en un bloque encajado en el muro del fondo. En primer plano, de cara a la sala, un escritorio con una pequeña tablilla en blanco, un punzón y tres tarjetas lisas en pie.

Cuaderno público

Escribir sobre la IA en los museos

El Consejo Internacional de Museos prepara un número doble de Museum International dedicado a la inteligencia artificial en los museos. Será el volumen 79, números 315 y 316, y está previsto que se publique con Taylor & Francis/Routledge en diciembre de 2027. La convocatoria se abrió el 3 de septiembre de 2026 y admite propuestas hasta el 9 de noviembre.

No está dirigida únicamente a investigadores universitarios. El ICOM invita también a profesionales de museos, tecnólogos, artistas y responsables de políticas públicas. Ese detalle importa: el número busca examinar qué ocurre cuando la inteligencia artificial entra en la catalogación, la gestión de colecciones, la conservación, las exposiciones, la educación, la atención a visitantes o la propia organización de los museos. La experiencia profesional y los estudios de caso tienen cabida junto a la investigación académica.

La convocatoria parte de una preocupación más amplia que la utilidad de una herramienta. Los museos actúan como instituciones de autoridad cultural y confianza pública. Automatizar una descripción, entrenar un sistema con colecciones o incorporar una interfaz conversacional no solo modifica una tarea: puede cambiar quién clasifica, qué conocimiento se vuelve visible, qué errores se reproducen y ante quién responde la institución.

Qué temas busca

La lista propuesta por el ICOM es amplia y no exhaustiva. Incluye:

  • Catalogación automatizada, documentación, procedencia y gestión de colecciones.
  • Bases de datos públicas que integren colecciones de distintas instituciones;
  • inteligencia artificial generativa en el desarrollo y la interpretación de exposiciones.
  • Educación museística, guías de visita, chatbots e interfaces conversacionales.
  • Experiencia de visita, participación digital, accesibilidad e inclusión.
  • Conservación digital, gestión a largo plazo y ciencia de la conservación.
  • Sesgo algorítmico, representación y descolonización de las colecciones digitales.
  • Derechos de autor, propiedad intelectual y procedencia de los contenidos generados con IA.
  • Sostenibilidad ambiental y costes computacionales.
  • Conocimiento indígena, comunitario o sagrado incorporado a sistemas de IA.
  • Colaboración entre personas y sistemas de IA en el comisariado o la creación artística.
  • Transparencia, rendición de cuentas y políticas institucionales.
  • Estudios de caso sobre la implantación de IA en museos e instituciones culturales.

No hace falta recorrer varios de estos asuntos. Una propuesta acotada suele permitir una pregunta mejor. Puede partir, por ejemplo, de una exposición concreta, una política institucional, un problema de documentación, una prueba con visitantes o una decisión sobre imágenes y derechos.

Qué hay que enviar

La primera entrega no es el artículo completo. Hay que enviar un resumen autónomo de entre 250 y 300 palabras, sin contar las referencias seleccionadas, en un documento de Word. La versión española de la convocatoria lo resume como «aproximadamente 300 palabras»; la inglesa fija la horquilla de 250 a 300. No debe incluir imágenes ni notas al pie.

El documento debe contener:

  • El título propuesto.
  • El nombre de quien firma.
  • Una breve indicación de su trayectoria profesional.
  • Hasta cinco palabras clave.
  • Una selección de las referencias principales.

El resumen debe exponer también siete elementos, aunque no es obligatorio presentarlos bajo esos mismos epígrafes:

  1. Introducción: el asunto y su contexto.
  2. Pregunta o cuestión crítica: el problema que se estudia y la carencia que se pretende abordar.
  3. Aportación: qué perspectiva nueva ofrece la propuesta.
  4. Método: cómo se ha investigado o cómo se abordará el problema.
  5. Conclusión: qué resultado se ha obtenido o qué permite sostener el análisis.
  6. Referencias seleccionadas: solo las fuentes principales.
  7. Palabras clave: un máximo de cinco.

La convocatoria utiliza la palabra innovation, pero no exige prometer una novedad grandilocuente. Basta con identificar con precisión qué aporta el texto: un caso no documentado, una comparación, datos de uso, una lectura crítica, una metodología o la evaluación de una práctica institucional.

Cómo preparar el resumen

En 300 palabras no cabe una introducción general a la inteligencia artificial. Conviene empezar por el problema específico. Una estructura posible sería esta:

  • 40–50 palabras: contexto y problema;
  • 40–50 palabras: pregunta y vacío que justifica el artículo;
  • 50–60 palabras: caso, materiales o método;
  • 70–90 palabras: hallazgo o argumento principal;
  • 30–40 palabras: relevancia para otros museos, profesionales o políticas.

Las referencias y las palabras clave van aparte. La distribución es orientativa: sirve para evitar que el contexto ocupe todo el espacio y deje sin explicar qué se hizo, qué se encontró o por qué importa.

Un resumen sólido debería permitir responder, sin acudir al futuro artículo, a estas preguntas:

  • ¿Qué caso o práctica se examina?
  • ¿Cuál es el problema concreto?
  • ¿Qué materiales o datos se han utilizado?
  • ¿Qué aporta el artículo que no esté ya dicho?
  • ¿Qué conclusión puede sostenerse?
  • ¿Por qué debería interesar a la comunidad museística internacional?

Si la propuesta parte de una experiencia profesional, conviene separar descripción y valoración. No basta con afirmar que una herramienta fue útil, innovadora o problemática. Hay que explicar qué tarea realizó, con qué datos, bajo qué supervisión, qué criterio permitió evaluarla y qué límites aparecieron.

Escribir desde la práctica

La convocatoria abre una oportunidad para documentar decisiones que rara vez llegan a las revistas: cómo se revisan descripciones generadas automáticamente, qué ocurre con los términos sensibles de un catálogo, cómo se informa al visitante, quién responde de una atribución incorrecta, qué derechos permiten usar una imagen o qué trabajo adicional recae sobre el personal cuando se introduce una herramienta supuestamente automática.

También caben experiencias que no hayan terminado bien. Un proyecto cancelado, una prueba abandonada o una política que obligó a retirar una función pueden aportar más que una presentación promocional. Lo importante es que el caso esté descrito con suficientes datos, que sus límites sean visibles y que no se confunda la comunicación institucional con la evaluación.

Para artistas y comisarios, algunos ángulos posibles son la autoría de las obras realizadas con sistemas generativos, el uso de colecciones para entrenamiento, la transparencia en la sala, la conservación de piezas dependientes de modelos y servicios externos o la relación entre automatización y trabajo cultural. Para investigadores y responsables institucionales, pueden serlo la gobernanza, el sesgo, la precisión histórica, la accesibilidad, la sostenibilidad y la confianza pública.

La guía Inteligencia artificial en exposiciones e instituciones reúne parte del marco práctico y jurídico que puede ayudar a delimitar una propuesta, aunque el artículo que se envíe debe formular su propia pregunta y método.

Idioma, selección y calendario

El resumen puede enviarse en inglés, francés o español. Museum International se publica en inglés, pero el ICOM admite también el artículo completo en sus otras dos lenguas oficiales, francés y español.

Los resúmenes serán evaluados de forma anónima por un panel de especialistas. Si la propuesta es seleccionada, el ICOM enviará las instrucciones para el texto completo y concederá aproximadamente dos meses para redactarlo. La versión inglesa de la convocatoria precisa que el artículo pasará después por revisión doble ciega.

La participación es voluntaria y no remunerada. La versión inglesa la define como voluntaria y la española indica expresamente que las contribuciones no son remuneradas. Ese dato debe formar parte de la decisión de presentarse: preparar una propuesta breve puede abrir una conversación internacional y dejar documentada una experiencia, pero el trabajo de redacción y revisión no tiene compensación económica.

Envío

El resumen debe enviarse a publications@icom.museum en un documento de Word antes del 9 de noviembre de 2026. La convocatoria no indica una hora límite. Por prudencia, no conviene esperar al final del día ni dar por supuesto un huso horario.

El correo debería identificar con claridad la convocatoria y adjuntar un único documento con el resumen y los datos solicitados. Si no llega confirmación de recepción en dos semanas, el propio ICOM recomienda escribir de nuevo.

Antes de enviarlo, comprobaría:

  • Que el resumen tiene entre 250 y 300 palabras, sin contar las referencias.
  • Que puede leerse por sí solo.
  • Que no contiene imágenes ni notas al pie.
  • Que formula una pregunta concreta.
  • Que explica la aportación y el método.
  • Que no promete resultados que el trabajo todavía no permite sostener.
  • Que incluye título, autoría, trayectoria profesional, referencias y hasta cinco palabras clave.
  • Que el nombre del archivo permite identificar la propuesta.

La convocatoria no pide una opinión general sobre la inteligencia artificial. Pide un artículo que ayude a entender qué cambia en los museos cuando estos sistemas entran en sus colecciones, sus exposiciones, su relación con el público o su manera de producir autoridad. Todavía hay tiempo para formular esa pregunta con precisión.

Sobre la conversación abierta

Esta nota resume una convocatoria oficial y añade criterios prácticos para preparar el resumen. No interviene en la selección ni sustituye las instrucciones del ICOM. Si vas a presentar una propuesta, trabaja en museos o has investigado alguno de estos usos y quieres compartir un enfoque, escríbeme.

Fuentes

ICOM, «Convocatoria a contribuciones Museum International: “La inteligencia artificial en los museos”», 3 de septiembre de 2026.

ICOM, “Call for papers Museum International: ‘Artificial Intelligence in Museums’”, 3 de septiembre de 2026.


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