Revisada a 10 de octubre de 2026. Esta guía ofrece pautas de práctica profesional. Si encuentras un error, escríbeme.
Una cartela se lee de pie, delante de la obra y mientras se mira también el espacio. Debe permitir identificar la pieza con rapidez y, si añade contexto, hacerlo sin competir con ella. No todas las obras necesitan un texto interpretativo, pero todas las cartelas deben ordenar bien la información.
Los datos básicos
Suele ser útil presentarlos en este orden:
- autoría;
- título de la obra, en cursiva;
- fecha;
- técnica y soporte;
- medidas o duración;
- procedencia o crédito: «Colección de», «Cortesía de» o «Préstamo de».
Estos datos deben coincidir con la ficha técnica de la obra. Si hay incertidumbre sobre la autoría, la fecha o la técnica, la cartela no debe ocultarla mediante una fórmula categórica.
El texto de cartela, si lo hay
Cuando la cartela incluya un párrafo:
- Desarrolla una sola idea. Explica algo que ayude a mirar y que no resulte evidente en la propia obra.
- Mantén la brevedad. Si el argumento necesita varios párrafos, corresponde mejor a un texto de sala, una audioguía o un folleto.
- Empieza por algo concreto. Un material, una decisión formal, una relación espacial o un contexto necesario ofrecen un punto de entrada más claro que una abstracción general.
- Distingue hechos e interpretación. Si propones una lectura, preséntala como tal y no como una propiedad indiscutible de la pieza.
- Evita valorar por quien lee. Adjetivos como «magistral», «fascinante» o «imprescindible» sustituyen la explicación por un juicio.
Cómo escribirla
- Una idea principal por frase.
- Verbos activos y sujetos reconocibles.
- Palabras de uso común.
- Términos técnicos explicados cuando sean necesarios.
- Siglas desarrolladas en su primera aparición.
- Fechas, nombres y cifras comprobados.
- La misma información y jerarquía en todas las lenguas.
El Real Decreto 707/2026 distingue entre lenguaje claro, lenguaje sencillo y lectura fácil. No son equivalentes: la lectura fácil exige un método específico de adaptación y validación. Una cartela clara no debe presentarse como texto en lectura fácil si no ha seguido ese proceso.
Cómo diseñarla
- Usa una letra de tamaño suficiente y una tipografía legible.
- Mantén un contraste claro entre texto y fondo.
- Evita colocar el texto sobre una imagen o una superficie con reflejos.
- Distribuye la información mediante espacios, no mediante una reducción extrema del cuerpo de letra.
- Sitúa la cartela donde pueda leerse desde distintas alturas y sin obstaculizar el paso.
- Si hay varias lenguas, evita relegar una de ellas a un tamaño o contraste claramente inferiores.
El tamaño, la altura y el contraste adecuados dependen de la distancia de lectura, la iluminación y las condiciones del espacio. Conviene probar la cartela instalada, no solo en la pantalla.
Comprueba que funciona
Antes de imprimir:
- verifica todos los datos contra la ficha de la obra;
- lee el texto en voz alta y elimina repeticiones;
- imprime una prueba al tamaño real;
- colócala en el espacio y comprueba reflejos, distancia y altura;
- pide a varias personas ajenas al proyecto que expliquen qué han entendido.
Si las personas lectoras entienden otra cosa, revisa el texto antes de atribuir el problema a la falta de conocimientos del público.
Si expones en un centro público
El Real Decreto 707/2026 entrará en vigor el 2 de enero de 2027. Establece obligaciones de accesibilidad cognitiva y exige lectura fácil para determinados folletos y paneles informativos de centros culturales de titularidad y gestión públicas incluidos en su ámbito. La norma no menciona expresamente todas las cartelas de obra. Si expones en uno de esos centros, consulta qué materiales debe adaptar la institución y quién realizará la adaptación y validación.
