Revisada a 12 de octubre de 2026. Esta guía ofrece información general y no sustituye asesoramiento jurídico ni la función del delegado de protección de datos. Si encuentras un error, escríbeme.
Un taller de dibujo digital, vídeo, música electrónica o generación de imágenes empieza a decidirse antes de la primera sesión. La herramienta introduce condiciones técnicas y contractuales; el proyecto debe decidir cuáles acepta.
El artículo Apps para crear en clase explica por qué una aplicación puede incorporar cuentas, datos y dependencias. Esta guía convierte ese análisis en una secuencia de trabajo.
1. Define el objetivo y las edades
Escribe qué operación debe poder realizar el grupo: observar, registrar, editar, programar, componer, colaborar, publicar o analizar un sistema. Indica edades, duración, tamaño y apoyos disponibles.
No elijas primero la plataforma. Una demostración colectiva, una herramienta local o materiales ya preparados pueden cumplir el objetivo sin cuentas individuales.
2. Identifica quién organiza y responde
Aclara si el taller lo organiza un centro, museo, asociación, artista o proveedor externo. Identifica al responsable del tratamiento y, si intervienen terceros, su papel.
La persona que imparte la sesión no debe asumir sola decisiones institucionales sobre servicios, datos o publicación. Consulta al delegado de protección de datos cuando corresponda.
3. Compara herramientas por función y dependencia
Revisa:
- funcionamiento local o en nube;
- cuenta individual, institucional o ninguna;
- formatos de entrada y salida;
- posibilidad de exportar;
- accesibilidad;
- conexión requerida;
- soporte y continuidad;
- condiciones sobre contenidos;
- conservación y cierre.
Elige la opción menos intrusiva que cumpla el objetivo, no necesariamente la que tenga menos funciones.
4. Revisa edad, condiciones y base jurídica
La edad mínima contractual de un servicio no equivale a la edad española para consentir determinados tratamientos de datos. Comprueba ambas y no uses una cuenta familiar o falsa para eludirlas.
Si la actividad implica tratamientos de la organización, identifica la base jurídica. El consentimiento no es la única posible ni debe pedirse como solución automática cuando no puede negarse libremente.
5. Minimiza los materiales de entrada
No cargues rostros, voces, nombres, trabajos inéditos o datos de terceros si no son necesarios. Prepara materiales de prueba cuando el objetivo sea aprender una función.
Si se utiliza obra ajena, revisa licencia y finalidad. Si se usa material de los participantes, explica dónde se procesa y qué copia queda.
6. Prueba antes de abrir el taller
Realiza una sesión interna con la versión concreta de la herramienta. Comprueba registro, permisos, filtros, exportación, moderación, accesibilidad y borrado.
Guarda fecha y condiciones consultadas. Una prueba técnica no certifica cumplimiento, pero evita descubrir durante la sesión que la herramienta exige datos o funciones no previstas.
7. Si interviene IA generativa
Explica qué hace el sistema, qué materiales recibe y qué decisiones conserva el participante. UNESCO recomienda validación institucional, protección de datos, uso adecuado a la edad y preservación de la agencia humana.
El marco AILit permite comprobar si el grupo solo usa la IA o también aprende a crear, gestionar y cuestionar su configuración. El artículo IA en el aula de arte desarrolla ese análisis.
Conserva las instrucciones y salidas necesarias para comprender el proceso, sin convertir datos personales o materiales confidenciales en documentación pública. Consulta Cómo declarar el uso de IA.
8. Prevé moderación y convivencia
Si existe comunicación entre participantes, define quién modera, cómo se informa de un problema y qué conductas no se admiten. Evita funciones sociales innecesarias.
No presupongas que una cuenta privada elimina el riesgo de copia, contacto o exposición. Explica las posibilidades reales de la herramienta.
9. Diseña alternativas accesibles
Ofrece una vía para quien no pueda o no quiera usar cuenta, cámara, voz o dispositivo propio. Revisa navegación por teclado, contraste, subtítulos, instrucciones y tiempos.
La alternativa debe permitir participar en el objetivo artístico, no relegar a una tarea secundaria.
10. Separa creación, grabación y publicación
Crear una obra, documentar la sesión y publicar el resultado son decisiones distintas. No conviertas la publicación en condición implícita del taller.
Para exponer o difundir los trabajos, usa la guía Cómo exponer o publicar obras de niños y adolescentes. Decide aparte nombres, imágenes, canales, duración y retirada.
11. Decide el archivo antes de producirlo
Define qué conservarás, para qué, dónde, quién accederá y durante cuánto tiempo. Separa archivo de proyecto, memoria pública y copias de trabajo.
No prometas que cerrar una cuenta elimina inmediatamente todos los registros del proveedor. Comprueba exportación, solicitud de supresión y plazos declarados.
12. Cierra el taller
Al terminar:
- entrega o exporta los trabajos;
- revoca accesos temporales;
- cierra cuentas creadas solo para el proyecto;
- elimina materiales innecesarios;
- registra incidencias y versiones;
- comunica qué se conservará;
- comprueba los enlaces y publicaciones autorizados.
La guía Conservar una obra digital puede orientar el archivo de resultados que deban mantenerse ejecutables.
Lista de comprobación
Antes: objetivo, edades, responsable, herramienta, condiciones, accesibilidad, autorizaciones y prueba interna.
Durante: explicación comprensible, mínima recogida de datos, moderación, alternativas y registro de incidencias.
Después: exportación, publicación separada, archivo delimitado, cuentas cerradas y comunicación al grupo.
