Cuaderno público

Cómo elige un mundo lo que mira

Presentación de una serie sobre regímenes de relevancia

Durante los últimos días he publicado, sin avisar, una serie de cinco textos en este Cuaderno público. Lo he hecho en silencio a propósito: prefería que la línea estuviera entera antes de presentarla, para poder ofrecer el recorrido completo en lugar de cinco avisos sueltos. Aquí está, reunida.

La serie nació de una escena pequeña. Un periodista dio a un agente de inteligencia artificial acceso a toda su vida digital y le pidió que organizara su cumpleaños. El sistema hizo un trabajo competente y, a la vez, clasificó a la persona más importante de su vida como “amigo cercano”. Tenía todos los datos. No tenía idea de qué importaba. Ese desajuste —entre lo que a nosotros nos importa y lo que a un sistema le resulta relevante— me pareció una ventana a algo más grande que un fallo de producto.

La pregunta que recorre los cinco textos es esta: comprender una obra, una persona o un mundo no depende solo de compartir un código o de tener más datos, sino de coincidir en qué tipo de diferencia resulta significativa. A eso lo llamo régimen de relevancia. Y la incomprensión —entre culturas humanas, y sobre todo entre humanos y máquinas— puede describirse con precisión como desalineación de esos regímenes. La conclusión a la que llego es que la distancia entre el modo humano de seleccionar mundo y el modo maquínico no es de grado, sino de naturaleza.

La serie va de lo conceptual a lo técnico, y cada texto se sostiene solo, pero juntos cuentan algo que ninguno dice entero. Este es el recorrido:

  1. Lo que importa y lo que es relevante. La tesis de partida: la subjetividad estética como una forma de seleccionar mundo, y la incomprensión como desalineación de relevancias.
  2. Dónde mira la máquina. La parte empírica: cuando un humano y una IA miran la misma imagen, ¿miran los mismos lugares? La respuesta es medible, y es no.
  3. El efecto de sí mismo. Qué hace que una obra no solo nos guste, sino que nos importe. La auto-relevancia como núcleo del juicio estético intenso, y la frontera que un sistema sin sí mismo no puede cruzar.
  4. Procesos sin significado. El arte generativo como territorio donde humano y máquina sí comparten algo: el proceso, aunque no el significado. De Conway a Tanimoto.
  5. La caja que no se lee a sí misma. El cierre: por qué el régimen de relevancia de una máquina es opaco incluso teniendo acceso a todos sus mecanismos internos.

La línea queda, por ahora, cerrada en su recorrido inicial. Su continuación natural es la investigación, y con el tiempo quizá un trabajo más formal que la articule. Pero su lugar de origen es este cuaderno, y aquí seguirá abierta a quien quiera intervenir —desde la estética, las ciencias cognitivas, los estudios sobre IA o la práctica artística.

Gracias por leer.

Juan A. Esteban


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