Hay personas que no buscan ocupar espacio; lo transforman
Concha Barquero Artés fue una de ellas.
Cineasta, investigadora y profesora, trabajó siempre desde una ética clara: el cine no como espectáculo, sino como herramienta de memoria, conciencia y cohesión social.
Quienes la conocimos sabemos que su mirada era tan rigurosa y discreta como dulce y vital. Sin ruido.
Estos días se impulsa una iniciativa para que Rincón de la Victoria dedique un mirador en su memoria. No como gesto nostálgico, sino como recordatorio permanente de que la cultura construye comunidad.
Apoyo esta propuesta personalmente y, desde el compromiso que defendemos en Kripties Fundación y TransArte, porque el arte no es decorativo. Es estructural.
Si quieres sumarte: https://acortar.link/62GhlZ