Barcelona cerró Mondiacult 2025 con un mensaje nítido: la cultura no es un adorno, es un derecho que debe guiar políticas públicas —al nivel de salud y educación— en un mundo atravesado por IA, clima y conflictos. El consenso está; toca convertirlo en práctica. Desde Kripties Fundación proponemos un “aterrizaje operativo” en tres capas:
- Acceso: programación inclusiva y accesible por diseño. Subtítulos, LSE, señalética clara, transporte cultural de proximidad.
- Gobernanza y datos: criterios transparentes en convocatorias, licencias claras y datos abiertos para investigación y reuso creativo.
- Tecnología con propósito: IA como herramienta de mediación (no de exclusión): resúmenes accesibles de exposiciones, guías de lectura fácil y traducción automática responsable.
¿Qué cambia mañana? Un piloto concreto: convocar micro-residencias de mediación en centros de barrio, con la misión de traducir una exposición o archivo local a formatos accesibles (audio-guías en lectura fácil, visualizaciones interactivas, talleres de co-curaduría). Métrica de impacto: número de primeras visitas, retención y satisfacción en colectivos con menos acceso.
Mondiacult nos da marco internacional; nos toca poner en marcha soluciones locales. Si la cultura es un derecho, empecemos midiendo ese derecho en barrios reales.
Fuentes: UNESCO/El País sobre Mondiacult.
Publicado en newsletter TransArte