Primera edición realizada en 2022.
Desarrollo y formalización del modelo en 2026.
TransArte no nació como la aplicación de un marco teórico. Nació como su puesta a prueba.
La primera edición, desarrollada en 2022 en Benalmádena (Málaga), fue exactamente eso: un entorno real en el que verificar si una práctica transdisciplinar puede sostenerse como contexto expositivo, activar públicos diversos y operar más allá del formato convencional. No un resultado. Un experimento con voluntad de consistencia.
El proyecto se configuró como una exposición abierta y expandida: diez artistas, 175 obras, producción digital y convencional en el mismo campo operativo. Prácticas plásticas y audiovisuales, arte digital y entornos virtuales, performance y activaciones en vivo, espacios de diálogo directo con los artistas, talleres, visitas guiadas y una extensión en realidad virtual a través de Spatial.
El objetivo no era representar la diversidad disciplinar. Era activarla.
Las obras no se organizaron como una suma de piezas independientes, sino como un sistema en el que cada práctica afectaba a la lectura de las demás. Lo digital no se separaba de lo físico. La experiencia presencial no se desconectaba de sus extensiones. El espacio funcionó como un campo de relaciones, no como un contenedor.
La dimensión pública formaba parte de esa misma lógica: seis workshops, catorce visitas guiadas y encuentros con artistas que no operaban como actividades paralelas, sino como parte constitutiva del dispositivo. La mediación no vino después de la obra. Estaba dentro de ella.
Desde su concepción, TransArte se pensó como estructura replicable, no como muestra cerrada.
Puede desplegarse como gran exposición —con una duración mínima de 30 días— o como showroom de activación intensiva. La doble escala permite ajustar el proyecto a diferentes espacios, ciudades y marcos institucionales sin perder coherencia. El modelo combina una selección curada de artistas con la posibilidad de incorporar talento local, una programación de mediación y una capa tecnológica que amplía la experiencia. Cada edición no reproduce la anterior. La reinterpreta.
TransArte se plantea como proyecto internacional y multisede, capaz de operar en distintos contextos culturales manteniendo una lógica común. No es una estrategia de expansión: es una consecuencia de su propia naturaleza. Un dispositivo que necesita del contexto para activarse plenamente no puede ser idéntico en todos los lugares. Ni lo pretende.
El reconocimiento en los Premios EXPONE 2023 de la Asociación de Museólogos y Museógrafos de Andalucía valida esta primera implementación —no como resultado cerrado, sino como prueba de consistencia del modelo.
TransArte no exhibe obras.
Configura un entorno en el que el arte puede operar como experiencia compartida, como espacio de relación, como herramienta de activación cultural.
La edición de 2022 no cierra el proyecto.
Lo abre.